Es la leyenda que se observa en el nuevo cartel situado entre la entrada y la salida al futuro parking de la discordia. Son los últimos coletazos de un aparcamiento que todavía exprimen los lugareños para dejar sus vehículos durante el día, ya que por la noche son muy pocos los que confían en abandonar allí sus coches a su suerte.
Foto del cartel:

No hay comentarios:
Publicar un comentario